Sergio Dal Lago presenta su «Pequeña Teoría del Beso Imperfecto»

Sergio Dal Lago, o bien “Checho” Dal Lago, presentará “Pequeña teoría del beso imperfecto”. Una propuesta teatral que pondrá el foco en aquello que muchas veces queda fuera de escena: la torpeza, la duda, los silencios y las marcas que dejan las experiencias que no salieron como se esperaban. En esa línea, el artista resume el espíritu del proyecto con una definición que funciona como punto de partida de toda la obra: “Estamos demasiado entrenados para que todo salga bien, perfecto, sin fisuras. Y la vida no funciona así”.

La obra se presentará el domingo 19 de abril a las 20 en el Teatro Dante de Casilda, en Santa Fe, y propondrá un formato diferente. Apenas 35 personas compartirán el escenario junto al artista, en una puesta que combinará palabra, música y reflexión.

“Pequeña teoría del beso imperfecto” nació, según explica Dal Lago, “de una incomodidad”, vinculada con “darse cuenta de que estamos demasiado entrenados para que todo salga bien, perfecto, sin fisuras”. En ese sentido, sostiene: “La vida no funciona así. Yo vengo trabajando mucho con la palabra, en la radio, en la escritura y en escena, y empecé a notar que lo que más me conmovía no era lo perfecto, sino lo que tenía una grieta. Ahí apareció la idea y después la necesidad de llevarla al escenario, porque hay cosas que no alcanzan con ser dichas: necesitan ser vividas en un mismo tiempo con otros”.

Dal Lago incluso vincula esa búsqueda con una idea más profunda sobre el sentido de contar. “Como decía Jorge Luis Borges, uno escribe para encontrarse con el otro. Bueno, esto es ese encuentro, pero sin intermediarios. Un cara a cara, con todo lo que eso implica”, señala.

Sergio Dal Lago y una obra sobre lo humano

Checho Dal Lago explica, por otra parte, que la obra busca recuperar aquello que escapa al control. “El beso imperfecto es el que no sale como lo imaginaste, pero te queda dando vueltas. Es el que tiene torpeza, duda, verdad. Me interesa porque ahí aparece lo humano, lo real. Lo perfecto muchas veces es una puesta en escena; lo imperfecto es lo que se escapa del control. Y en ese escape hay algo profundamente honesto”, afirma.

En ese punto, el artista amplía aún más la idea central del espectáculo y remarca: “Además, lo imperfecto tiene algo democrático, nos incluye a todos. Nadie queda afuera de eso”. Para Checho, “lo perfecto muchas veces es una puesta en escena”, mientras que “lo imperfecto es lo que se escapa del control”. En tal sentido agrega: “En ese escape hay algo profundamente honesto”.

La propuesta escénica también romperá con la estructura habitual del teatro. El público no ocupará las butacas tradicionales, sino que se ubicará sobre el escenario, en semicírculo y muy cerca del artista. “Fue una búsqueda muy consciente de cercanía. Yo no quería un escenario tradicional, con distancia. De hecho, la propuesta es para solo 35 personas, todos arriba del escenario del teatro, sentados en semicírculo. No hay cuarta pared. No hay distancia. Hay convivencia”, explica.

Esa decisión modifica también la relación con quienes asistan a la función. “El espectador no está mirando desde lejos, está siendo parte. Y ahí el lenguaje cambia, se vuelve más íntimo, más verdadero. Son solo 35 lugares y eso hace que cada función sea única”, detalló.

Esa cercanía, según explica, modifica la experiencia y la vuelve distinta a cualquier puesta convencional. “Tiene mucho de la radio también. De esa charla donde uno no ve al otro pero lo siente. Acá se suma el cuerpo, la mirada, el silencio compartido”, indicó.

Historias que dejan marcas

En medio de una lógica marcada por la velocidad y el consumo inmediato, Sergio Dal Lago considera que esta propuesta ocupa “un lugar necesario”. “Vivimos en una lógica de velocidad constante, de consumo rápido, y esto propone lo contrario: parar, escuchar, sentir. No es una propuesta masiva en términos de cantidad, y tampoco lo pretende, pero sí es muy potente en lo que genera. Y pasa algo lindo: cuando alguien se permite ese tiempo, lo agradece. Porque en el fondo estamos todos un poco necesitados de eso”, expresa.

Además, destaca que la obra no pretende ser masiva. “No es una propuesta de cantidad, pero sí es muy potente en lo que genera”, señala.

Dal Lago, quien obtuvo por segundo año consecutivo el Faro de Oro a la conducción masculina en radio, también habló sobre el vínculo entre los reconocimientos y este proyecto. “Los premios influyen hasta cierto punto. Ayudan, claro, porque validan el camino. Yo tuve el reconocimiento de obtener por segundo año consecutivo el Faro de Oro a la conducción masculina en radio, y eso te da una tranquilidad, una confirmación de que algo estás haciendo bien. Pero no pueden ser el motor”, sostiene.

“Cuando me subo al escenario, eso queda afuera. Ahí no importa lo que ganaste, importa lo que sos capaz de generar en ese momento con el otro. El escenario es presente puro, no hay currículum que te salve”, agrega.

“Pequeña teoría del beso imperfecto” buscará dejar preguntas abiertas. “Ojalá se lleven una sensación o una pregunta. No me interesa cerrar nada, sino abrir. Si alguien sale pensando en algo que le pasó, en alguien que quiso, en algo que no salió perfecto pero valió la pena, entonces la obra ya hizo su trabajo”, concluye.

Y cierra con una definición que sintetiza el sentido de la propuesta: “Yo no sé si esta obra explica algo… pero sí sé que invita a sentir. Y, hoy, eso ya es bastante”.

La cita es el domingo 19 de abril próximo a las 20 hs en el Teatro Dante, en Casilda, Santa Fe. Aperitivos de autor a cargo de Dei Fiori.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *