A raíz de un operativo supervisado por el Ministerio de Seguridad Nacional respecto al combate contra la explotación laboral, efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) rescataron, en un campo de la provincia de Entre Ríos, a un hombre que era obligado a trabajar bajo extremas condiciones de empleo y salud.
La presente causa tuvo su génesis como consecuencia de una denuncia efectuada por un grupo de vecinos de la localidad entrerriana de Victoria. Por medio de la misma, se alertaba sobre la existencia de un individuo que era sometido a realizar trabajos forzados en actividades de cosecha y cuidado de animales en el interior de una estancia.
Por disposición del Juzgado Federal de Victoria, a cargo del Dr. Federico Martín y con intervención de la Secretaría del Dr. Nicolás Beltzer, agentes del Departamento Trata de Personas de la PFA tomaron el caso y rápidamente se dirigieron hacia la zona investigada.
Una vez allí, los funcionarios federales determinaron la comisión de los hechos denunciados e identificaron tanto a la víctima como así también al responsable, quien “remuneraba” al damnificado proporcionándole nada más que una vivienda muy precaria que carecía de agua y energía eléctrica.
Producto de una discreta vigilancia que eficazmente se practicó sobre el “tratante”, se estableció fehacientemente que el mismo residía en un inmueble ubicado en la vecina localidad de Gualeguay.
Con la debida anuencia judicial, los servidores públicos ingresaron en ambas fincas y lograron el rescate del hombre ultrajado laboralmente, el cual se hallaba en un estado físico totalmente deteriorado por falta de alimentos.
Durante la ejecución de los procedimientos se identificó también al causante, quien por determinación de las autoridades judiciales interventoras resultó imputado. En poder de éste, se incautó un dispositivo telefónico.
Es menester señalar que participó la Coordinación Nacional de Rescate y Programa de Rescate de Entre Ríos, cuyo personal se encargó de entrevistar a la víctima, de 42 años de edad. En ese sentido, el muchacho explicó que cumplía órdenes en dicha estancia desde hacía aproximadamente diez años y que, inclusive, debía sobrevivir a través de la matanza de animales del campo y el consumo de agua de pozo.
El imputado, de nacionalidad argentina y 60 años, quedó a disposición de la justicia por el delito de “Reducción a la servidumbre”.